¿Navidad sin Jesús?

Por Arnaldo Cifelli

No tomen como modelo a este mundo. Por el contrario, transfórmense interiormente renovando su mentalidad, a fin de que puedan discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto (Rom 12, 2).

Diciembre no es el mejor mes para celebrar el Nacimiento de Jesús… pero la Navidad está allí. El cansancio y las corridas del año que termina; la preparación de las fiestas; la presión publicitaria propia de la sociedad de consumo… todo se confabula para que nos dejemos arrastrar por la corriente y fabriquemos una Navidad sin Jesús, donde el personaje que le ha dado origen quede ignorado, arrinconado en un segundo o tercer plano. ¿Será exagerado decir que Jesús ha pasado a ser uno más en el folclore de la Navidad?

Los cristianos sabemos que no hay Navidad si Jesús no está presente, pero… ¡también caemos en la trampa!

-- Cuando nos preocupamos más por la cena que por el motivo de la cena;

-- cuando nos une al compañero de mesa el pan dulce y no el pan de la reconciliación y el amor;

-- cuando seguimos peleados con los que ya estamos peleados;

-- cuando, en medio de tantos gastos, no pensamos en participar en el gesto solidario de Cáritas, también nosotros ¡fabricamos una Navidad sin Jesús!

Pero no hay que desesperar: con decisión y generosidad, esta, en lugar de ser una Navidad más, será ¡la primera gran Navidad del resto de tu vida! Ponte en la presencia del Niño Jesús y piensa:

-- ¿Qué gastos cristianos voy a producir en estos días?

-- ¿A qué enfermo, a qué solitario, a qué viejo solo puedo acercarme con afecto?

-- ¿A qué pariente, familiar, amigo relegado puedo saludar, invitar…?

-- ¿Qué gesto anónimo puedo tener para que otro pase una Navidad más alegre?

-- ¿Qué rencores debo superar? ¿A quiénes debo perdonar?

-- ¿Cuánto hace que no me acerco al sacramento de la reconciliación y de la eucaristía?

No te resignes a pasar una Navidad más. Te sentirás feliz al vivir la Navidad con Jesús, porque…

Si tienes tristeza, alégrate. LA NAVIDAD ES GOZO.

Si tienes enemigos, reconcíliate. LA NAVIDAD ES PAZ.

Si tienes amigos, búscalos. LA NAVIDAD ES ENCUENTRO.

Si tienes padres a tu lado, ayúdalos. LA NAVIDAD ES DON.

Si tienes soberbia, sepúltala. LA NAVIDAD ES HUMILDAD.

Si tienes deudas, págalas. LA NAVIDAD ES JUSTICIA.

Si tienes pecados, conviértete. LA NAVIDAD ES GRACIA.

Si tienes tinieblas, enciende tu lámpara. LA NAVIDAD ES LUZ.

Si tienes errores, reflexiona. LA NAVIDAD ES VERDAD.

Si tienes odio, olvídalo. LA NAVIDAD ES AMOR.

(Beata Teresa de Calcuta)